
Gustavo Castagnino

Gustavo Castagnino es director de Asuntos Corporativos, Regulatorios y Sustentabilidad de Genneia y presidente del Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE). Con una trayectoria que combina comunicación corporativa, asuntos públicos y sustentabilidad, se posicionó como un referente de la agenda ESG, las finanzas sostenibles y la inversión social privada en la Argentina.
Del servicio público a la comunicación corporativa
Gustavo Castagnino construyó su carrera en un terreno poco transitado: el que une la comunicación, los asuntos públicos y la sustentabilidad dentro de las grandes empresas. Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad del Salvador, sumó estudios de posgrado en la Universidad Austral, la Universidad de San Andrés, el ITBA y Digital House. Sus primeros pasos profesionales transcurrieron en el Estado, con funciones en el Ministerio de Relaciones Exteriores y en el Ministerio de Economía, una experiencia que le dio de entrada una lectura fina de cómo se cruzan la política pública y el mundo privado.
Catorce años en Mercedes-Benz
El grueso de su formación corporativa lo hizo en Mercedes-Benz Argentina, donde trabajó cerca de catorce años como director de Relaciones Institucionales. Desde ese puesto manejó las comunicaciones internas y externas, los asuntos públicos y la agenda de sustentabilidad de la automotriz. Fue ahí, además, donde tomó contacto con el Grupo de Fundaciones y Empresas, la organización que años más tarde terminaría presidiendo. Ese recorrido lo convirtió en un especialista en reputación y en el vínculo entre las compañías y sus públicos de interés.
El desembarco en la energía renovable
En agosto de 2019 se incorporó a Genneia, la empresa líder en generación de energías renovables del país, como director de Asuntos Corporativos, Regulatorios y Sustentabilidad. Su rol abarca las comunicaciones, la imagen de marca, los asuntos públicos y regulatorios y toda la estrategia ESG de la firma. También ejerce como representante de la compañía ante cámaras y asociaciones del sector: fue vicepresidente de la Cámara Eólica Argentina e integra los comités de entidades como la UIA, AmCham y las cámaras binacionales. En los hechos, es una de las caras visibles de Genneia frente al ecosistema empresario y político.
Finanzas sostenibles y bonos verdes
Uno de los capítulos que más impulsa Castagnino es el de las finanzas sostenibles. Desde Genneia ayudó a crear una mesa de Finanzas de Bien Público junto a compañías como Plaza Logística, Beccar Varela, Comafi y Supervielle, un espacio que reúne a bancos, estudios jurídicos y empresas para financiar proyectos sociales y ambientales a través de bonos verdes, sociales y sustentables. La lógica es concreta: acercar a organizaciones de la sociedad civil a instrumentos de mercado que antes les resultaban lejanos, con casos como el de Pro Mujer, que emitió bonos para financiar microcréditos destinados a emprendedoras de todo el país.
Al frente del GDFE: la empresa puesta al servicio de lo público
En 2024 asumió la presidencia del Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE), una asociación civil sin fines de lucro nacida en 1995 que reúne a unas 80 fundaciones y compañías dedicadas a la inversión social privada. Desde esa conducción trabaja para profesionalizar la manera en que el sector privado invierte en causas públicas, con foco en la acción colaborativa entre empresas, Estado y sociedad civil. Impulsa iniciativas como un laboratorio público-privado que se despliega en ciudades como Bahía Blanca, Godoy Cruz, San Juan, Puerto San Julián y Tandil, y una mesa de educación que reúne a decenas de socios alrededor de la alfabetización y la primera infancia. Ese lugar es el que mejor muestra su influencia más allá de una sola empresa.
Una voz del sector energético
Castagnino también se volvió un interlocutor frecuente en los debates sobre la matriz energética argentina. Suele señalar que el principal cuello de botella de las renovables no es la generación sino la capacidad de transporte, insiste en que la minería necesita energía limpia para cumplir estándares ambientales y ubica al hidrógeno verde y al mayor consumo eléctrico asociado a la inteligencia artificial entre las tendencias que van a redefinir el negocio. Su mirada combina la defensa del negocio renovable con una agenda de impacto social, la marca que atraviesa toda su trayectoria.
