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Mercedes Bidart

Quipu combina diseño de producto, datos e inteligencia artificial para abrir crédito a microempresas excluidas por falta de historial o antecedentes negativos.

Mercedes Bidart es politóloga formada en la Universidad de Buenos Aires y magíster en City Planning por el MIT, donde trabajó una tesis para rediseñar la evaluación de riesgo en la economía informal. En 2021 fundó en Colombia Quipu, fintech que habilita crédito productivo a microempresas excluidas por historial negativo o inexistente. Su conducción integra políticas urbanas, diseño de producto y datos, con foco en comercios de barrio.

Formación aplicada

Su paso por experiencias vinculadas a desarrollo territorial consolidó una lectura operativa del ingreso popular: caja diaria, inventario chico, alta rotación y shocks frecuentes. En MIT incorporó herramientas de planificación y medición para convertir ese diagnóstico en un sistema replicable, donde la inclusión financiera se define como acceso sostenible a capital y no como endeudamiento episódico.

El problema que Quipu ataca

En barrios de ingresos bajos, muchos negocios funcionan fuera de la formalidad, sin balances auditados ni historial bancario. La banca tradicional modela riesgo con variables pasadas, lo que penaliza a quien tuvo una crisis o nunca fue bancarizado. Bidart enfocó la evaluación en señales del presente del negocio, para separar capacidad de pago de estigmas administrativos y ampliar acceso.

De tesis a empresa en Colombia

Quipu se constituyó como respuesta de producto a un hallazgo simple: el comercio de cercanía deja huellas verificables aunque no tenga papeles. El proyecto tomó forma en Colombia, con foco en microemprendedores urbanos, y se construyó como infraestructura de originación y análisis crediticio. La decisión de operar allí prioriza escala, densidad de comercios y adopción de pagos digitales.

Cómo funciona el puntaje alternativo

Quipu usa inteligencia artificial para construir un score con datos alternativos y conductuales: actividad digital, evidencias del trabajo, dinámica de ventas y consistencia operativa. El modelo automatiza preevaluaciones, detecta patrones y estima probabilidad de repago. La lógica técnica es convertir señales dispersas en variables comparables, con calibración y monitoreo de sesgos.

Producto crediticio y experiencia

El proceso está pensado para velocidad y baja fricción: solicitud digital, verificación remota y desembolso orientado a capital de trabajo. En lugar de exigir garantías típicas, se apoya en el puntaje y en el seguimiento del desempeño posterior, que alimenta el historial. La propuesta busca que el microcrédito sea herramienta de gestión —reposición, compra mayorista, mejora de equipo— y no una salida de emergencia.

Liderazgo como CEO

La tarea central no es solo crecer, sino sostener la calidad de la cartera. Bidart combina cultura de riesgo con diseño centrado en usuario: límites progresivos, pricing consistente con el perfil y reglas claras de cobranza. En fintech de inclusión, el producto incluye educación financiera implícita: plazos, costos y consecuencias explícitas en la interfaz. Ese enfoque reduce morosidad por malentendidos y protege la reputación.

Alianzas y distribución

Quipu se apoya en integraciones con plataformas masivas para llegar al comerciante donde ya opera: billeteras, telecomunicaciones y entidades financieras que aportan canales, pagos y validaciones. La estrategia reduce CAC y acelera el aprendizaje del modelo. En paralelo, la compañía exploró pilotos para conectar originación con nuevas fuentes de fondeo, buscando diversificar capital y sostener tasas competitivas.

Escala e impacto medible

Información pública difundida en 2025 atribuye a Quipu más de USD 7 millones en créditos productivos y una base de 35.000 emprendedores atendidos, con cerca de 20.000 clientes activos. El impacto no se mide solo en desembolsos: se observa en continuidad de stock, formalización gradual de flujos y acceso a precios mayoristas. Para el sistema, estos datos agregan trazabilidad y aprendizaje sobre riesgo informal.

Reconocimientos

En 2024, Bidart fue seleccionada como fellow del Cartier Women’s Initiative, programa que distingue emprendimientos liderados por mujeres con foco en impacto y escalabilidad. En 2025 integró la lista Innovators Under 35 LATAM de MIT Technology Review en español. Estos hitos funcionan como señales de validación para socios y fondeadores, y empujan a fortalecer gobernanza, ética de datos y transparencia.

Influencia fuera del negocio

Su perfil cruza el emprendimiento con la agenda pública. Al trabajar sobre crédito para economía informal, interviene en debates sobre protección del consumidor, identidad digital y regulación de modelos algorítmicos. La innovación no es solo técnica: define qué datos son pertinentes, cómo se explican decisiones crediticias y cómo se garantiza derecho a revisión. Ese marco habilita diálogo con academia, reguladores y organizaciones sociales.

Visión de mediano plazo

La ambición de Quipu es convertirse en un buró de crédito diseñado para la economía informal en América Latina. En términos de producto, implica pasar de “préstamo” a “infraestructura”: score interoperable, historial portable y capas de servicios (seguros, pagos, ahorro). El desafío será escalar sin perder precisión local, sostener fondeo estable y mantener modelos auditables a medida que crece el volumen de datos.