
Benito Roggio

Pocas trayectorias empresarias argentinas pueden leerse a la vez como una historia familiar y como un mapa de la infraestructura del país. La de Benito Roggio es una de ellas: un ingeniero civil formado en obra que asumió la conducción de una constructora fundada en Córdoba en 1908 y la convirtió en un holding con más de quince empresas, operaciones ferroviarias, servicios ambientales y presencia en cinco mercados de la región. Este perfil repasa su formación, los cargos que ocupó, las decisiones que ordenaron esa expansión y el estado actual de los negocios que preside.
De las obras de Córdoba al escritorio del holding
Aldo Benito Roggio recibió el título de ingeniero civil en la Universidad Nacional de Córdoba en 1968 y entró a trabajar en la firma que llevaba el nombre de su abuelo. Sus primeros años transcurrieron a pie de obra: dirigió, entre otros trabajos, el dique Piedras Moras y el Estadio Córdoba. Esa etapa técnica explica buena parte del estilo de gestión que después trasladó al gobierno corporativo del grupo, más apoyado en el conocimiento operativo de cada negocio que en la ingeniería financiera.
La compañía que lo formó había nacido en 1908 en la provincia de Córdoba, cuando Benito Roggio e Hijos comenzaron sus primeras obras de construcción. Con el correr de las décadas se transformó en una de las constructoras de referencia del país, y ese acervo técnico terminó siendo la plataforma sobre la que se montó la posterior diversificación.
1995 y 1999: dos fechas que ordenan su biografía profesional
El salto de constructora a grupo empresario tuvo un momento formal. En 1995 se creó Roggio S.A., la sociedad holding que pasó a agrupar las distintas líneas de negocio. Roggio ocupó allí la vicepresidencia ejecutiva hasta 1999, año en que fue designado presidente. Desde esa posición integra los directorios de compañías vinculadas a construcción, finanzas, ingeniería ambiental, transporte y concesiones viales.
En paralelo desarrolló una intensa actividad institucional. Fue vicepresidente de la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción entre 1995 y 1996, y presidió la Cámara Argentina de la Construcción entre 1996 y 1999. Es fundador y vicepresidente de la Asociación Empresaria Argentina, vocal de FIEL, fundador y vocal de la Fundación Invertir e integrante del directorio del capítulo argentino del Consejo Empresario para América Latina. En 1998, la Fundación Konex le otorgó el Diploma al Mérito en la categoría Empresarios de la Construcción.
Un grupo con seis áreas de negocio y presencia en cinco países
Hoy el conjunto que preside reúne más de quince empresas y supera los 15.000 empleados entre Argentina, Uruguay, Perú, Paraguay y Brasil. Las áreas declaradas por la compañía son construcción, gestión y valorización de residuos, transporte, distribución de agua y saneamiento, desarrollo de soluciones tecnológicas y negocios ligados al entretenimiento y el turismo.
La historia del grupo también incluye incursiones que terminaron vendidas una vez maduras: CTI en telefonía móvil, Metrotel en telecomunicaciones, el Banco Suquía en banca privada y el sistema de pagos Monedero, entre otras. Ese patrón —entrar temprano, desarrollarse y desprenderse cuando el activo alcanza escala— es uno de los rasgos que distinguen su lectura del ciclo de negocios.
Los rieles como núcleo estratégico
El transporte guiado ocupa un lugar central. A través de Metrovías, el grupo opera la línea Urquiza desde 1993, y mediante Emova gestiona la red de subterráneos porteña, con una efectividad reportada del 97,8% en 2025. El complemento industrial está en Juárez Celman, Córdoba: la planta de Benito Roggio Ferroindustrial, abierta en 2008, ocupa siete naves con unos 9.000 metros cuadrados cubiertos y unas 250 personas. Desde su puesta en marcha intervino 333 coches remolcados de pasajeros, 18 locomotoras, 183 vagones cargueros, 1.330 bogies y 4.624 pares montados, con trabajos tanto para empresas del propio grupo como para Trenes Argentinos Operaciones.
La expansión regional siguió el mismo eje. En junio de 2025, Benito Roggio Transporte se sumó al proyecto del Tren de la Sierra Central peruano: la renovación de 128,7 kilómetros entre Huancayo y Huancavelica, con una inversión prevista de 565 millones de dólares y una concesión a treinta años que combina cinco de diseño y construcción con veinticinco de operación y mantenimiento. La firma aporta asistencia técnica, operación del servicio, mantenimiento del material rodante y gestión comercial.
En 2026, el grupo se posicionó entre los interesados en la privatización del Belgrano Cargas, con una estrategia enfocada en talleres y mantenimiento antes que en la disputa por la operación integral de las vías.
Residuos, energía y una certificación pionera
La rama ambiental muestra el otro costado de la diversificación. Benito Roggio ambiental trabaja con tres divisiones: Cliba en servicios urbanos de recolección y barrido, Tecsan en tratamiento y valorización dentro del Complejo Ambiental Norte III, y Envairo en residuos industriales y comerciales, con Taym como par uruguayo.
En septiembre de 2025, Cliba obtuvo la certificación de carbono neutralidad en alcances 1 y 2 otorgada por SCS Global Services bajo el estándar SCS-108, la primera del sector de gestión de residuos urbanos en el país. La compensación se resolvió puertas adentro de la cadena de valor: las emisiones de la operación porteña se equilibraron con las reducciones generadas por la Central Buen Ayre, la planta de biogás que administra Tecsan. Ese mismo año, el equipo NBRaINS de la compañía fue seleccionado por la NASA como ganador de la primera fase del Desafío de Reciclaje Lunar, entre 1.200 equipos de 86 países.
Qué revela su estilo de conducción
Roggio construyó su influencia sobre tres decisiones sostenidas en el tiempo: mantener el control operativo de los activos técnicos, ocupar espacios de representación sectorial en lugar de delegados, y salir de los negocios cuando dejan de tener sentido dentro del portafolio. Un ingeniero que dirigió diques y estadios antes de presidir un holding regional termina midiendo cada unidad de negocio por su capacidad de ejecución, y esa vara atraviesa las seis áreas que hoy conforman el grupo.
