Industria Energética

Marcos Bulgheroni 

Marcos Bulgheroni pidió “cambiar el switch” para que la industria gane competitividad en un ciclo de precios bajos.

El CEO de PAE pidió “cambiar el switch” para competir con precios bajos y mostró cómo los drones y la inteligencia artificial ya transformaron la operación.

La consigna que Marcos Bulgheroni repite ante sus pares de la industria es directa: “Tenemos que cambiar el switch para ser competitivos y eficientes”. El CEO de Pan American Energy (PAE) lo dijo en el encuentro Energía Chubut 2050, ante un auditorio que incluyó al entonces jefe de Gabinete nacional, Guillermo Francos, y al gobernador chubutense, Ignacio Torres. Su diagnóstico es que un ciclo de precios bajos del petróleo no es una amenaza a sufrir, sino la ocasión para limpiar vicios viejos.

Esos vicios tienen nombre. Bulgheroni habla de las “mañas” que la industria arrastra de años de inflación y devaluaciones, costumbres que en un país de moneda inestable nunca se corrigieron y que ahora cuestan caras. “Nuestra obligación es ser competitivos”, remarcó. El mensaje apunta hacia adentro de las propias empresas, antes que a reclamarle nada al contexto.

Drones y algoritmos en Cerro Dragón

La parte más vistosa de esa transformación se ve en Cerro Dragón, uno de los yacimientos centrales de la compañía en Chubut. Hasta hace poco, detectar una falla implicaba recorrer el área día por día y recién después mandar una cuadrilla a resolverla. Hoy el procedimiento cambió de raíz: cuatro drones sacan alrededor de 700 fotos diarias, esas imágenes se procesan con inteligencia artificial y el sistema avisa dónde mandar al equipo justo a tiempo, sin frenar nunca la operación.

No es un caso aislado dentro de PAE. Bulgheroni enumeró las herramientas que la firma viene incorporando para exprimir la eficiencia operativa: Internet de las cosas, análisis predictivo y hasta ChatGPT aplicado al trabajo cotidiano. La lógica es clara: si el barril no ayuda, la productividad la tiene que poner la tecnología.

Darle nueva vida a un yacimiento maduro

El otro frente de su gestión es geológico. PAE decidió probar el desarrollo no convencional en Cerro Dragón, un campo de larga data. “Queríamos encontrar la manera de darle nueva vida al yacimiento”, explicó Bulgheroni. El equipo miró lo que pasaba en Estados Unidos, donde conviven varios plays no convencionales, mientras que en la Argentina la escena la domina Vaca Muerta. Decidieron perforar en vertical y en horizontal, y dieron con condiciones aptas para el shale en una zona bautizada La Aurora Austral.

El movimiento responde a una preocupación más amplia. Para el ejecutivo, el petróleo convencional atraviesa un momento delicado y necesita toda la ayuda posible. Las operaciones maduras como la de Cerro Dragón, advirtió, requieren inversión para sostener el empleo y levantar la producción, una cuenta que no cierra sola si la empresa no se vuelve más austera.

Un estilo de conducción que mira el costo

El hilo que une drones, shale y discurso de eficiencia es una idea de gestión. Bulgheroni conduce el grupo —con presencia en cinco países de la región— bajo la premisa de que la competitividad se construye puertas adentro, recortando lo que sobra y apostando fuerte a la innovación. Esa misma vara la traslada al gran negocio del momento, la exportación de gas licuado, donde PAE encabeza un consorcio junto a otras petroleras.

La prueba de fuego de ese enfoque sigue siendo el yacimiento chubutense. Mantener en pie una operación madura, con la producción en alza y los puestos de trabajo asegurados, es el termómetro con el que Bulgheroni mide si la receta de eficiencia que predica funciona de verdad o se queda en el discurso.