Liderazgo Empresarial

Gustavo Mariani

Gustavo Mariani conduce Pampa Energía desde diciembre de 2018 y encabezó el giro de la compañía hacia el petróleo no convencional de Vaca Muerta.

Al frente de la mayor energética integrada de la Argentina desde 2018, el CEO apuró en 2025 una inversión récord de casi US$1100 millones para meter a la compañía en la producción de crudo no convencional.

Gustavo Mariani conduce desde diciembre de 2018 la compañía de energía integrada más grande del país. Nació en Buenos Aires el 9 de septiembre de 1970, cursó el secundario en el Colegio Ward de Ramos Mejía y salió de la Universidad de Belgrano con el título de economista. Después vino la especialización que le marcaría el perfil: una maestría en Finanzas en la Universidad del CEMA y, en 1998, la designación de Chartered Financial Analyst (CFA), la certificación internacional más exigente del oficio. Fue apenas el segundo argentino en conseguirla, mucho antes de que la credencial se volviera un estándar entre los analistas locales.

De analista en el Grupo Dolphin a socio fundador de Pampa

La carrera de Mariani arranca en 1993, cuando entra como analista al Grupo EMES —por entonces Grupo Dolphin—, la sociedad de inversión que armaron Marcelo Mindlin y sus socios. Ahí escaló rápido: gerente de carteras de inversión primero, socio gerente en 2005. Durante esos años el grupo tuvo un rol de peso en el crecimiento de IRSA, Cresud y Alto Palermo, y entre 2001 y 2003 Mariani ocupó la dirección financiera de ese conglomerado inmobiliario y agropecuario.

El salto al negocio energético llegó con la compra de activos que después terminarían fundiéndose en una sola empresa: el co-control de Transener, el manejo de Edenor, centrales térmicas como Güemes y Piedrabuena, las hidroeléctricas de los Nihuiles y Diamante. En noviembre de 2005, Mariani firmó junto a Marcelo Mindlin, Damián Mindlin y Ricardo Torres el nacimiento de Pampa Energía S.A. Cuatro años más tarde la compañía debutó en la Bolsa de Nueva York.

Dentro de ese esquema, Mariani no fue un ejecutivo de carrera contratado desde afuera. Es uno de los dueños: integra el grupo de control que retiene cerca del 20% del paquete accionario. Antes de tomar la conducción general se desempeñó como co-CEO hasta 2016 y como vicepresidente ejecutivo hasta 2018.

Cómo llegó a la dirección general

El recambio se anunció el 18 de diciembre de 2018. Marcelo Mindlin dejó la dirección general para concentrarse en la presidencia del directorio, y Mariani asumió como CEO y vicepresidente. Tenía 48 años. Una de sus primeras movidas fue sumar a Pampa al Panel de Gobierno Corporativo de ByMA, junto con YPF, el listado que agrupa a las empresas con estándares de transparencia por encima de lo que exige la regulación.

Su recorrido tiene, además, un capítulo poco previsible para un hombre de finanzas: entre 2011 y 2018 fue director de King Agro, la firma de botalones de fibra de carbono para pulverizadoras que fundaron sus hermanos Guillermo y Gabriel. La empresa cerró un acuerdo de exclusividad con John Deere, que en 2018 se quedó con el 100% del capital.

Gustavo Mariani y el giro hacia Vaca Muerta

Pampa cargó durante buena parte de su historia con un sello de empresa gasífera y eléctrica. Bajo la conducción de Mariani ese perfil cambió de eje. “La empresa tiene una filosofía de negocio diversificado y ahora nos vamos a convertir en petroleros”, planteó el CEO en el summit de Energía de La Nación, en agosto de 2025.

Los números respaldan la definición. Ese año Pampa comprometió una inversión récord de casi US$1100 millones, con entre el 70 y el 80% volcado a Rincón de Aranda, su área de crudo no convencional en Neuquén. La meta que fijó Mariani: llegar a 50.000 barriles diarios hacia fines de 2026, con ventas anuales por unos US$1200 millones a los precios de ese momento. La compañía ya se ubica como cuarto productor de gas del país —arriba del 10% del total— y encabeza la generación eléctrica.

El plan se apoya en infraestructura de evacuación. Pampa participa del ducto Vaca Muerta Sur, que llevará petróleo desde la cuenca neuquina hasta el Golfo San Matías con capacidad para 500.000 barriles por día, y forma parte de un consorcio de gas licuado con Pan American Energy, Harbour e YPF, donde tiene un 20% y espera los primeros barcos licuefactores hacia fines de 2027. Como accionista de TGS, también empuja la ampliación del gasoducto Perito Moreno, una obra de unos US$700 millones que, según los cálculos que dio Mariani, le ahorraría al país entre US$500 y US$600 millones anuales en importaciones.

El tamaño de la apuesta

La escala del proyecto quedó a la vista a mediados de 2026, cuando el Gobierno le aprobó a Pampa Energía un RIGI de US$4521 millones para ampliar su producción en Vaca Muerta, según informó La Nación. Es una de las adhesiones más voluminosas al régimen de incentivos, y ata el futuro cercano de la empresa al desarrollo del shale. Para Mariani, que empezó midiendo carteras de inversión y hoy firma desembolsos de miles de millones en la formación neuquina, es la mayor jugada de una gestión que ya lleva más de siete años al mando.