Tecnología

Eduardo Novillo Astrada

Eduardo Novillo Astrada: del polo a la tecnología para el agro.
Eduardo Novillo Astrada ganó la Triple Corona con La Aguada, presidió la Asociación Argentina de Polo y cofundó Agrotoken.

Hay deportistas que al retirarse administran lo ganado y otros que arrancan una segunda carrera desde cero. Eduardo Novillo Astrada hizo lo segundo dos veces. Primero cambió la camiseta de La Aguada —el equipo con el que ganó la Triple Corona del polo argentino en 2003 junto a sus tres hermanos— por el escritorio de dirigente, al asumir la presidencia de la Asociación Argentina de Polo en 2017. Después, pasados los 45 años, se metió en el terreno menos esperado: cofundó Agrotoken, la primera plataforma del mundo en tokenizar granos, y se puso al frente como CEO. Pocos currículums argentinos cruzan con tanta naturalidad el handicap de polo con la blockchain.

La Aguada: la épica de los cuatro hermanos

Empezó a competir en serio en 1996 y tocó el cielo en 2003, cuando La Aguada —el equipo familiar que integraba con sus hermanos Javier, Miguel e Ignacio— conquistó la Triple Corona: Tortugas, Hurlingham y el Abierto de Palermo, la cima mundial del polo, en una misma temporada. Fue una gesta sin antecedentes para un cuarteto de hermanos que había construido su proyecto desde la cría de caballos propia.

Los números individuales acompañan la épica: 126 goles en 21 presentaciones en Palermo, dos títulos en Hurlingham, el Abierto de Tortugas 2004, los Abiertos británicos de 2002 y 2006, el de Estados Unidos en 2006 y la Copa de Oro española en 2006 y 2011. Sostuvo 9 goles de handicap durante quince años —de 2001 a 2016— y alcanzó los 10 en la cancha estadounidense, la nómina más selecta del deporte. Una lesión en el psoas, en 2018 y con 45 años, le marcó el final de la etapa competitiva de elite.

Presidente de la AAP: abrirle la tranquera al polo

En 2017 asumió la presidencia de la Asociación Argentina de Polo con un diagnóstico que repitió sin vueltas en los medios: el deporte que la Argentina domina como ningún otro necesitaba dejar de mirarse el ombligo. “Queremos un polo menos elitista y más atractivo para el público”, definió ante El Cronista. Bajo esa consigna encaró una gestión de corte empresarial: modernizar el espectáculo de Palermo, acercar sponsors y público nuevo, y proyectar la marca del polo argentino al mundo —incluido un gesto de diplomacia criolla que dio la vuelta al planeta: el regalo de un caballo de polo a Xi Jinping durante la cumbre del G20 de 2018—.

“Tenemos la chance de mejorar el polo a nivel mundial”, planteó al asumir. La fórmula era la misma que aplicó toda su vida dentro de la cancha: profesionalizar cada detalle, de la cría de caballos a la venta de entradas.

Agrotoken: granos convertidos en moneda digital

La tercera vida llegó por una charla sobre blockchain con Ariel Scaliter, director del programa ejecutivo de cripto y contratos inteligentes de la Universidad del CEMA. De esa sociedad nació Agrotoken, presentada en 2021 como la primera plataforma global de tokenización de commodities agropecuarios: el productor entrega sus granos y recibe criptoactivos respaldados uno a uno por esa mercadería —Criptosoja (SOYA) y Criptomaíz (CORA)— que puede usar para pagar insumos, semillas o hasta una camioneta, como ocurrió en una de las primeras operaciones.

El arranque mostró músculo: Adecoagro, GDM y Molinos Agro hicieron las primeras transacciones con SOYA, la empresa lanzó junto a Matba Rofex un índice de precios de granos de Rosario en tiempo real y a los pocos meses ya planificaba el desembarco en Brasil, con un equipo de unas 40 personas. Novillo Astrada reparte roles como en sus equipos de polo: él maneja lo comercial y el campo, Scaliter la tecnología. “Nunca me imaginé que iba a terminar dirigiendo una startup tecnológica”, admitió ante La Nación.

El método Novillo Astrada: equipo, cría y paciencia

Sus tres carreras —polista, dirigente, emprendedor— comparten una matriz reconocible. La Aguada no fue solo un equipo sino un proyecto productivo de largo plazo, levantado sobre la cría propia de caballos y la división de roles entre hermanos. La AAP recibió ese mismo tratamiento: pensar el deporte como un producto que compite por la atención del público. Y Agrotoken aplica la lógica del tercer tiempo al agro: confianza entre partes, reglas claras y una infraestructura que facilite el intercambio.

Él lo explica con la curiosidad como motor: “Siempre me gustó hacer cosas diferentes”, dijo, y asegura que aprende algo nuevo todos los días. El polista que planeaba retirarse al campo terminó en una oficina, convencido de que en pocos años ninguna empresa va a prescindir de la blockchain. De Palermo a Rosario, su influencia se mide en algo más difícil que los títulos: haber demostrado que el deporte argentino también puede exportar gestión.