
Juan Manuel Baruffaldi

Juan Manuel Baruffaldi construyó su carrera uniendo dos mundos que parecían distantes: la tradición agrícola de su ciudad natal y el potencial disruptivo de la inteligencia artificial. Desde Casilda (Santa Fe) trazó un camino que lo llevó a cofundar DeepAgro, empresa que propone una nueva forma de pulverización en el agro mediante visión computacional. Su liderazgo combina entendimiento técnico, pasión por el impacto y habilidad para transformar una idea universitaria en un actor relevante del mercado latinoamericano.
Formación y origen del proyecto
Baruffaldi integró estudios en Ciencias de la Computación en la Universidad Nacional de Rosario mientras observaba el trabajo de su padre en el campo. Esa dualidad —formación tecnológica y contacto directo con la agricultura— se convirtió en el sustrato de su propuesta empresarial. Su tesis versó sobre detección de malezas mediante algoritmos de IA, lo que le permitió idear una solución concreta frente a un problema real: el uso excesivo de herbicidas. Esa interdisciplinariedad demostró su capacidad para traducir conocimiento técnico en valor para el agro.
Fundar DeepAgro y articular visión empresarial
En 2017 junto a cuatro socios fundó DeepAgro, empresa dedicada a aplicar inteligencia artificial al agro con un enfoque de hardware + software. Como CEO, Baruffaldi dirigió la estrategia de producto que permitió montar cámaras sobre pulverizadoras para aplicar herbicida únicamente donde se detectan malezas, reduciendo el uso de químicos entre 70 % y 90 %. Su visión se basó en tres ejes: impacto ambiental, eficiencia productiva y escala comercial. Gracias a eso consiguió atraer inversión (US$ 2 millones en ronda seed) y expandirse hacia Brasil y EE.UU. Logros concretos como líder
Bajo su dirección, DeepAgro logró más de 500.000 hectáreas tratadas con su tecnología en Argentina, además de operar con más de 30 máquinas en campo. Su empresa alcanzó una facturación estimada de US $7 millones en 2024. Baruffaldi desplegó un liderazgo adaptativo: combinó desarrollo técnico, alianzas industriales (Metalfor, Crucianelli) y acercamiento al productor para validar la tecnología. Ese enfoque le permitió reducir barreras de adopción en un sector tradicional y generar credibilidad como CEO de una AgTech emergente.
Visión de liderazgo y estilo directivo
El estilo de Baruffaldi se caracteriza por: a) tomar riesgos calculados (desde la tesis al prototipo comercial), b) aprender rápido de errores, y c) centrarse en un propósito claro: transformar el agro mediante tecnología. En entrevistas afirma que su origen en una zona agropecuaria le permitió entender al usuario final —el productor— y traducir eso en soluciones técnicas, un rasgo distintivo de su liderazgo. Su capacidad para combinar riguroso análisis de datos con sensibilidad al contexto agro-local le confiere una ventaja competitiva.
Impacto en el sector agroindustrial
La influencia de Baruffaldi trasciende su empresa: ha proyectado una narrativa donde la inteligencia artificial no es solo para grandes corporaciones tecnológicas, sino para el productor de campo. Esa visión abre paso a una transformación estructural del agro argentino y latinoamericano, con menor huella química, mayor rentabilidad y modernización de maquinaria. Su liderazgo contribuye a que el agro sea visto como un sector estratégico de innovación, no únicamente producción tradicional.
Desafíos y aprendizajes
Baruffaldi ha enfrentado obstáculos propios del emprendimiento en tecnología agroindustrial: mercados conservadores, financiamiento limitado, necesidad de adaptar hardware al campo. Su aprendizaje ha sido convertir esos retos en ventaja: la proximidad al productor le permitió iterar rápido, la procedencia regional le dio credibilidad y la combinación tecnología-campo le diferenció. Esa capacidad de navegar incertidumbres es clave para su perfil como CEO disruptivo.
Futuro estratégico
Mirando hacia adelante, Baruffaldi dirige DeepAgro hacia mercados de mayor escala y tecnologías autónomas: doble línea de aplicación, maquinaria preparada desde fábrica, expansión global. Su visión empresarial aspira a que la maquinaria agrícola incorpore IA como estándar. Ese horizonte define su liderazgo: no conformarse con el éxito local, sino posicionar la empresa en el segmento global de agtech, con elevados estándares técnicos y modelo de negocio escalable.
