
Teddy Karagozian

En el mapa empresarial argentino, Teddy Karagozian ocupa un casillero propio: el del industrial que produce hilados y, a la vez, produce ideas. Economista, cabeza durante décadas de TN&Platex —una de las mayores hilanderías de la región— y autor de propuestas que se discutieron en el Congreso y en los medios, como la “mochila argentina” para reformar las indemnizaciones, llegó a sentarse en el Consejo de Asesores Económicos del presidente Javier Milei. Hoy atraviesa el momento más duro de su carrera: en octubre de 2026 la Justicia riojana abrió su concurso preventivo, el capítulo más amargo de la crisis que golpea a la industria textil. Su historia, con cumbres y caídas, es un retrato de lo que significa fabricar —y pensar— en la Argentina.
TN&Platex: una hilandería familiar de escala federal
La empresa lleva el sello de dos generaciones anteriores a la suya en el oficio textil. Fue fundada en 1979 por su padre, Agop Karagozian, y bajo la conducción de Teddy creció hasta volverse una de las principales hilanderías de Sudamérica: en su pico operó 14 fábricas con unos 1.600 trabajadores y más de 200.000 metros cuadrados de plantas repartidas entre La Rioja, Catamarca, Corrientes y Tucumán, con oficinas en siete provincias y exportaciones a más de ocho países.
Fiel a su prédica sobre las empresas familiares profesionalizadas, hace años encaró la sucesión: la conducción operativa pasó a su hijo Tomás, tercera generación, mientras él se reservaba el rol de estratega y vocero de la industria. Esa división de tareas le dejó tiempo para su otra fábrica, la de propuestas de política económica.
La mochila argentina y la fábrica de ideas
Su propuesta más conocida nació de un problema que conoce de adentro: el costo del despido como freno a la contratación. La “mochila argentina”, presentada públicamente en 2021 e inspirada en el modelo austríaco, reemplaza la indemnización tradicional por un seguro de garantía que las empresas aportan mes a mes sobre la nómina, de modo que el trabajador acumula un fondo que lo acompaña aunque cambie de empleo. La idea circuló por cámaras empresarias, sindicatos y despachos legislativos, y volvió al centro de la escena cada vez que se discutió una reforma laboral.
No fue su único aporte al debate: en Revolución impositiva planteó la falta de correspondencia entre lo que las provincias gastan y recaudan, y reclamó bajar impuestos para formalizar empleo. Además fundó la Fundación Pro-Tejer, que agrupa a la cadena de valor textil, e integró espacios de políticas públicas como CIPPEC. Entre los industriales, pocos invirtieron tanto tiempo en argumentar en público.
Asesor presidencial por siete meses
Su perfil de empresario con ideas lo llevó, a fines de 2023, al Consejo de Asesores Económicos de Javier Milei, encabezado por Demian Reidel. La convivencia duró hasta julio de 2024: horas después de que Karagozian criticara en público aspectos del plan económico, el vocero presidencial Manuel Adorni anunció su salida, días después de la del economista Fausto Spotorno por motivos parecidos. Él lo despidió con ironía fina en X: “Un consejo más homogéneo es muy probable que logre sus objetivos más rápidamente”.
El episodio lo pintó de cuerpo entero: dijo lo que pensaba aun sentado en la mesa oficial, y pagó el costo. Empresarios como Claudio Drescher, titular de la Cámara de la Indumentaria, salieron a defender su capacidad; sus críticos de siempre, como el economista Lucas Llach, le reprocharon en cambio defender la protección arancelaria del sector.
El concurso de 2026 y lo que queda en pie
La crisis del consumo interno y la competencia importada golpearon de lleno su negocio. En abril de 2026 anunció el cierre de operaciones y la liquidación del stock remanente a costo de producción, y el 21 de octubre la Justicia de La Rioja —la Sala Unipersonal N° 5 de la Cámara Segunda en lo Civil, Comercial y de Minas, a cargo del juez Walter Peralta— abrió el concurso preventivo que había solicitado el 26 de junio. El empresario que un año antes asesoraba al Presidente pasó a negociar con sus acreedores, mientras TN&Platex, bajo la conducción de su hijo, continúa operando.
Sería apresurado, de todos modos, escribir su obituario empresarial. Karagozian ya avisó que lo suyo es la industria y las ideas, y su diagnóstico sobre el empleo formal —que anticipó años antes de que la reforma laboral fuera agenda— sigue circulando con su nombre. En un país donde los industriales suelen hablar en off, él eligió siempre el micrófono abierto: esa coherencia, en las buenas y en las malas, es hoy su principal activo.
